El crecimiento de la economía española en el conjunto del año 2025 fue del 2,8%, de acuerdo con el avance de la Contabilidad Nacional Trimestral publicado hoy por el Instituto Nacional de Estadística y a la espera de la actualización que publicará el INE a finales de marzo.
En tasas trimestrales, en el cuarto trimestre de 2025 el avance del PIB fue del 0,8%, dos décimas por encima de la tasa del tercer trimestre y se situó en el 2,6% interanual, tasa una décima inferior a la registrada en el trimestre precedente.
La evolución de la economía en este último cuarto del año ha estado marcada por un mayor protagonismo de la demanda nacional como soporte de crecimiento, mientras que la demanda externa, pese a su dinamismo en flujos, ha contribuido negativamente al avance del PIB, restando parcialmente al crecimiento.
La inversión ha desacelerado su crecimiento en términos interanuales durante la última etapa de 2025. El crecimiento de la formación bruta de capital fijo fue del 6,5%, 1,7 puntos porcentuales inferior al resultado del trimestre previo (8,2%). En términos trimestrales, la inversión en maquinaria y bienes de equipo también ha registrado tasas de crecimiento más moderadas (1,2% frente al 1,9% del tercer trimestre), al contrario que lo ocurrido en la formación bruta de capital en vivienda, que se ha acelerado 3 décimas (2,7% en el cuarto trimestre). El consumo público, si bien se aceleró 1 décima en términos interanuales (hasta el 1,7%), desde el punto de vista trimestral la desaceleración fue de 1,2 puntos porcentuales, avanzando un 0,1% en este último trimestre de 2025.
Por su parte, las exportaciones crecieron un 3,5% interanual en el cuarto trimestre, 7 décimas más que en el tercero, aunque el mayor dinamismo de las importaciones explica que la aportación del sector exterior al crecimiento interanual haya sido negativa.
La economía española cierra 2025 con un crecimiento muy robusto del 2,8%
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