Optimismo sobre la actividad empresarial
En 2026, el optimismo es mayor entre las empresas de 10 a 99 empleados y alcanza sus niveles más elevados en el turismo, la hostelería y la restauración, donde supera el 70%. En el extremo contrario se sitúan las empresas más pequeñas, de 6 a 9 empleados, entre las que el 46,2% se muestra poco o nada optimista. Por sectores, la construcción presenta el porcentaje más elevado de empresas poco o nada optimistas, con un 53,2%.
De cara a 2027, casi la mitad de las empresas prevé aumentar sus ventas: el 48,6% en España y, entre las que operan en esos mercados, el 49,1% en la Unión Europea y el 49,0% en el resto del mundo. Por el contrario, el 17,8% espera reducirlas en España, el 16,2% en la UE y el 20,1% en el resto del mundo. Además, el 68,3% prevé aumentar los precios de venta de sus bienes o servicios.
Por sectores, los más optimistas ante 2027 son el resto de los servicios (66,0%), el turismo, la hostelería y la restauración (62,3%) y el comercio (61,9%). El sector agroalimentario destaca por sus expectativas de inversión y compra de suministros fuera de España, mientras que la industria sobresale en las exportaciones a la UE.
En el extremo opuesto se sitúa la construcción, que presenta las perspectivas más desfavorables de cara a 2027. El 50,8% de sus empresas se muestra poco o nada optimista y es el único sector en el que el saldo de las expectativas de ventas en España es negativo (-13,1 puntos porcentuales). Esto significa que el porcentaje de empresas que prevé reducir sus ventas supera al de aquellas que esperan aumentarlas.
Visión negativa de la situación económica
El optimismo sobre la propia actividad contrasta con una valoración más pesimista de la evolución del conjunto de la economía. El 47,9% prevé un empeoramiento de la actividad económica en 2027, frente al 30,1% que espera una mejora. Asimismo, el 72,6% prevé un empeoramiento de la inflación y el 66,5%, de los costes laborales. También destacan las expectativas negativas sobre el consumo, que el 51,9% cree que empeorará, y sobre las condiciones de financiación, con un 50,4%.
Absentismo laboral
El estudio también ha analizado el absentismo laboral: cómo lo perciben las empresas, cómo ha evolucionado en el último año y qué medidas y cambios normativos consideran necesarios. El 29,4% de las empresas declara que el absentismo ha aumentado durante el último año; el 63,3% señala que se ha mantenido estable y el 7,3%, que ha disminuido.
La percepción de su gravedad varía según el tamaño de la empresa. En el conjunto de las compañías, el 38,5% considera que el absentismo es un problema muy o bastante grave, una proporción que alcanza el 73,7% entre las empresas de 100 o más empleados, pero que baja hasta el 27,8% en el caso de las micropymes con menos de 9 empleados. El 61,5% lo considera un problema poco o nada grave. Por su parte, el 84,8% de las empresas no ha puesto en marcha medidas para reducirlo.
La mayoría de las empresas (81,3%) se muestra partidaria de introducir cambios en la legislación laboral para abordar el absentismo. Entre las compañías que apoyan estas modificaciones, las propuestas más mencionadas son un mayor control por parte de las mutuas (51,8%), una mejor coordinación entre las empresas, las mutuas y los servicios públicos de salud (42,9%) y exonerar a las empresas del pago de la prestación durante las bajas (39,4%).
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