El Semanal de las Cámaras del 8 de mayo del 2026 | Page 6

Las pymes se enfrentan a obligaciones regulatorias y administrativas que las disuaden de aumentar plantilla y llegan a provocar retrasos en inversiones o fragmentación de su estructura para evitar cargas adicionales, paralizando el crecimiento.

Así lo refleja el informe publicado por la Cámara de España “Crecimiento empresarial y buenas prácticas regulatorias para la mejora del entorno de las pymes españolas”, promovido por la Comisión de pymes, en el que se identifican ciertos umbrales asociados al número de empleados de la empresa en los que se detecta un número de compañías más reducido del esperado. Estos umbrales coinciden con tramos de empleo a partir de los cuales la regulación se vuelve más estricta, motivando así que las pymes decidan mantener su tamaño en lugar de crecer y tener que someterse a esa regulación más específica.

El estudio de la Cámara de España identifica cuantitativamente cuatro segmentos de empleo en los que el número de empresas es inferior al esperado:

7 empleados: Dejando aparte la contratación del primer empleado, que supone una primera barrera relevante para el crecimiento empresarial, el trabajo destaca que en la categoría de “7 empleados” hay un 21% menos de empresas de lo previsto. Este primer umbral podría atribuirse a diversos factores, incluyendo consideraciones financieras y fiscales, cuestiones subjetivas, estrategias de negocio, o a dinámicas propias del mercado laboral.

10 empleados: A este umbral se le asocian nuevas obligaciones contables y laborales, como la cofinanciación de la formación a los trabajadores, acogimiento a las normas de despido colectivo o el nombramiento de un delegado de personal, lo que podría influir en la existencia de un 16,6% menos de empresas de lo previsto.

La regulación condiciona el crecimiento de las pymes

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